Balance de febrero a mediados de marzo
Como siempre, cuando toca estudiar y despejar la mente para llegar a una máxima concentración y asimilación de ideas… a mi no se me ocurre otra cosa que solicitar una lluvia de pensamientos para hacer balance de lo sucedido el mes pasado.
Vale, he necesitado algo más de un mes para asimilarlo… y sí, ya tengo 21 años (sí, bien grande, por si me quedan dudas). Pero yo me veo igual de pava de siempre, ¿no hay forma de que espabile? Además en este último mes han pasado cosas que me han ayudado a saber qué es lo que tengo, lo que me falta y los palos que me pueden llegar a dar.
Uno de esos palos, es una astilla. Cuando se clavó me hubiera gustado poder tomar una bocanada de aire para poder hacer frente a lo que me esperaba. Pero no me dio tiempo, ya se había clavado y sin querer se ha ido formando un fuerte equilibrio de dolor compensado con la confianza.
Febrero ha sido un mes de cumpleaños, me he dado cuenta porque he celebrado cualquier otro más que el mío…detalles.
Como la cosa va de detalles, ha habido unos cuantos que me han encantado…entre ellos cine, tartas y monederos.
Lo peor de todo es que uno es que me he dado cuenta que prefiero conocidos en determinadas condiciones, ya que siendo amigos se les da oportunidades de ignorancia y desplantes, porque es la base de la amistad.
Hablando de amistad, sí, los de los dedos de una mano y los quiero sin cambios :)
Conclusión: adadfdffasaakjadsfafadfjadfjlafdafjaljakjlallakñjdfañl